Compromisos del club

Sostenibilidad y medioambiente

Navegamos esta bahía desde 1945. Este documento dice de qué se hace cargo el club, qué se propone hacer y qué no le corresponde.

Qué es esto

Un club náutico también deja huella

Pequeña comparada con la de un puerto industrial, pero real: aceite, pintura de fondo, baterías y aguas de sentina.

Objetivo

Establecer de qué se hace responsable el club respecto del entorno en que opera, y con qué medios. No es una declaración de intenciones: es un reparto de tareas con responsable y plazo.

Alcance

Alcanza a la sede y sus instalaciones, al patio de maniobras, a las embarcaciones que el club alberga y a la actividad de la Academia. Y alcanza a la conducta de quienes usan el club: socios, alumnos, visitantes y personal.

A agosto de 2026 el club reúne 73 socios y 63 embarcaciones. Esa es la escala de lo que aquí se compromete, y explica por qué las medidas son las de un club y no las de una industria.

Estado
Vigente, aprobada por el directorio
Versión
1.0, septiembre de 2026
Responsable
Administración del club, con revisión del directorio
Alcance
La operación del club y la conducta de quienes lo usan: socios, alumnos, visitantes y personal
Revisión
Anual

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Dónde estamos

La bahía en la que navegamos

Escribir una política ambiental desde Quintero obliga a una precisión.

El club navega esta bahía desde 1945. En ese tiempo Quintero se convirtió en una zona de concentración industrial y portuaria, y la bahía ha vivido episodios de contaminación que sus habitantes conocen de primera mano.

Un club náutico no fiscaliza, no mide y no tiene competencia sobre lo que ocurre en los muelles industriales. Lo que sí tiene es una flota que sale a esta agua durante todo el año. Pocos miran esta bahía tan seguido ni tan de cerca.

De ahí salen los dos compromisos de esta política. Uno mira hacia dentro: hacernos cargo de lo que el club produce —aceite usado, restos de pintura de fondo, baterías, envases, aguas de sentina—, controlarlo y separarlo para que entre al circuito de reciclaje de la comuna y no al mar.

El otro mira hacia fuera: aportar a que se conozca el estado de la bahía, y conversar sobre cómo cuidarla con quienes trabajan en ella, las empresas de la zona incluidas. Este lugar no lo protege nadie por su cuenta.

Lo que este documento no dice. Esta política no es un diagnóstico ambiental de Quintero ni pretende serlo. El club no fiscaliza, no mide la calidad del aire ni del agua, y no tiene competencia sobre las emisiones de la bahía. Atribuirnos ese papel sería falso y no ayudaría a nadie.

Las denuncias por contaminación en el mar se presentan ante la Autoridad Marítima, que es quien tiene competencia. El club no es un canal de denuncias.

Práctica vigente

Lo que ya hacemos

Esto no es una promesa: ya ocurre, y se puede comprobar.

Enseñamos a navegar sin motor

La Academia forma navegantes a vela desde 1946. La vela es propulsión sin combustión, y aprenderla bien —leer el viento, maniobrar, no depender del motor— es en sí una práctica de bajo impacto.

Formamos en la norma

El temario incluye el Reglamento General de Deportes Náuticos y las obligaciones del patrón, entre ellas las que rigen los vertidos. Un patrón formado sabe qué no puede tirar por la borda.

Enseñamos a aplicar antifouling

El club dicta charlas de aplicación de antifouling y de mantención de motores diésel. Son las dos faenas que más residuo generan en un club náutico, y hacerlas bien es la diferencia entre contener el residuo y esparcirlo.

Las clases teóricas son en línea

Los cursos dictan su parte teórica vía Zoom y reservan lo presencial para lo que solo se aprende en el agua. Son decenas de viajes a Quintero que no se hacen.

Esto no empieza con esta página. En la graduación de la Academia del 25 de febrero de 2025, su director, el Capitán Ernesto Riquelme, llamó a los presentes «a cuidar el mar, a reducir su contaminación, evitando arrojar los deshechos y la basura al mar». Este documento es ese llamado, puesto por escrito y con plazos.

Compromisos

A qué nos comprometemos

Con plazo, para que se pueda comprobar si se cumplió. Las destacadas las exige además la normativa: no dependen de la voluntad del club.

  • Levantar qué residuos genera hoy el club y dónde termina cada uno. Sin ese catastro, cualquier meta es un número inventado.
  • Separar en origen los residuos de la sede, para que entren al retiro municipal de reciclaje.
  • Punto de acopio para aceite usado, filtros, baterías y restos de pintura de fondo del patio de maniobras.
  • Entregar los residuos peligrosos a un gestor autorizado, con registro de cada retiro.
  • Incorporar el manejo de residuos a bordo al temario de la Academia y a las charlas del club.
  • Abrir conversación con las empresas y organizaciones que operan en la bahía sobre el cuidado del borde costero.
  • Publicar en esta página lo que se haya avanzado, y lo que no.

Cada fecha es un plazo comprometido. Lo avanzado —y lo no avanzado— se informa una vez al año en esta misma página.

Marco

Qué nos obliga

Un club náutico responde ante dos autoridades distintas, y en el agua manda la marítima.

La Autoridad Marítima

Fiscaliza la navegación y las descargas en aguas jurisdiccionales. Es también quien examina a los alumnos de la Academia y quien otorga las licencias, y quien recibe las denuncias por contaminación en el mar.

La prohibición de verter residuos, aceites y aguas contaminadas al mar no depende de esta política: ya rige, y el club está sujeto a ella.

La normativa ambiental y sanitaria

El manejo de residuos peligrosos —aceites, pinturas, baterías, filtros— tiene reglas propias de almacenamiento, transporte y destino final, y exige entregarlos a un gestor autorizado.

Los residuos de la sede entran en el sistema municipal de retiro y reciclaje.

Las referencias normativas concretas se verificarán y fecharán antes de la versión aprobada. Preferimos nombrar al regulador que citar mal un decreto.

Responsabilidades

Quién responde por cada cosa

Una política sin responsable asignado no se cumple.

Directorio

  • Aprobar esta política y sus revisiones.
  • Asignar los recursos que el plan requiera.
  • Decidir qué se publica y con qué alcance.

Administración

  • Ejecutar el plan y llevar el registro de residuos.
  • Contratar y supervisar al gestor autorizado.
  • Informar al directorio una vez al año.

Academia Náutica

  • Incorporar el cuidado del mar al temario y a las charlas.
  • Formar a los alumnos en las obligaciones del patrón.

Socios y usuarios

  • Aplicar estas prácticas en su embarcación y en el patio de maniobras.
  • Hacerse cargo de los residuos que genera su embarcación.
  • Avisar a la administración de cualquier derrame o vertido.

Seguimiento

Cómo sabremos si sirvió

Sin línea base no hay meta posible, así que lo primero que se mide es el punto de partida.

Residuos peligrosos retirados
Registro de cada retiro del gestor autorizado, con fecha y tipo
Residuos separados
Registro del retiro municipal desde la sede
Formación
Charlas y clases dictadas con contenido de cuidado del mar
Incidentes
Derrames o vertidos ocurridos, y qué se hizo con ellos

Cada indicador dice cómo se obtiene el dato, no cuánto debería dar. Publicar una meta antes de conocer la línea base es inventarla, y este club prefiere no publicar un número a publicar uno falso.

La línea base se establece en el primer período de medición. Las metas vendrán después, cuando haya contra qué compararlas.

Lo avanzado —y lo no avanzado— se informará al directorio una vez al año y se publicará en esta misma página.

Anexo

Buenas prácticas, en concreto

Lo que cualquiera que use el club puede hacer desde hoy, sin esperar a que se apruebe nada.

A bordo

No arrojar nada al agua: ni colillas, ni envases, ni restos de comida. Llevar una bolsa a bordo y bajarla llena.

Revisar el motor antes de zarpar: una junta que gotea en el pantalán es una mancha en la bahía.

Achicar sentinas en tierra, nunca en el agua.

En el patio de maniobras

Lijar y pintar sobre lona, no sobre la tierra. El polvo de antifouling es el residuo más contaminante que genera un club náutico.

Tarros, brochas y restos de pintura no van al basurero común.

Aceite y filtros usados, al punto de acopio; nunca al suelo ni al alcantarillado.

En la sede

Separar papel, vidrio, latas y plástico para el retiro municipal.

Apagar luces y equipos al cerrar. La sede tiene comedores, quincho y hotel: es donde está el consumo.

Al abastecerse

Cargar combustible sin sobrellenar y con paño absorbente a mano.

Preferir productos de fondo menos agresivos cuando exista una alternativa equivalente.

Este documento

Vigente, y abierto a que lo mejoren

Esta política rige desde septiembre de 2026 y se revisa una vez al año. Si eres socio y crees que el club debería ir más lejos, o que aquí falta algo evidente, escríbenos: la revisión anual existe para eso.

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